El armario cápsula

Armario cápsula

El armario cápsula se ha ido poniendo de moda  estos últimos años. Es una corriente contra la proliferación del “low cost”.

Las grandes cadenas invitan a comprar desmedidamente y vamos llenando el armario de prendas que ni siquiera hemos utilizado. Con la contradicción de que si no compras bien, acabas gastando más.

 ¿Qué es un armario Cápsula?

El término lo acuño Susie Faux. Esta británica marcó el punto de inflexión en la manera de vestir de muchas mujeres. En 1973 abrió “Wardrobe” (armario) una boutique en la que se apostaba por una moda un poco más clásica, de más calidad y con prendas que pudieran alargarse en el tiempo, temporada tras temporada.

La clave está en combinar tu ropa de tal manera que sólo con 30 prendas te vistas todo el año. Vestir prendas más clásicas y combinarlas entre sí. Y si compras algo, tirar algo de lo que tienes.

Para Susie Faux, la chaqueta es la prenda más importante y en la que tienes que fijarte más y no meter la pata.

Igual que hay detractores, también hay muchos defensores de esta fórmula.

Una de ellas es Marie Kondo. La japonesa se unió, sin dudarlo, a esta teoría. Ella cree que un armario desordenado y colapsado de ropa indica que la persona interiormente se siente  de la misma manera.

Marie te invita a reflexionar sobre cada prenda a través de la felicidad. Quiere que te preguntes si por ejemplo este jersey te hace feliz o no.

Aquí podríamos iniciar un nuevo debate. Porque ¿Y si cada prenda te hace feliz? Esto también puede crear problemas de acumulación.

Como todo, sin llevarlo al extremo, tiene su punto positivo.

Armario cápsula ¿Sí o no?

Sinceramente pienso que  la idea inicial del armario cápsula es buena. Pero, a la vez, muy aburrida.

Tampoco es del todo aplicable a nuestro clima mediterráneo. Aquí hay épocas en que hace mucho calor y otras en que hace frío. Por lo tanto, muchas de nuestras prendas son incompatibles en todas las estaciones.

Es más fácil comprar con conciencia si sabes lo que vas a necesitar, a usar y lo que va bien contigo. Así podrás crear un armario inteligente para cada época del año.

 No es necesario llegar al extremo del armario cápsula. 

 La ropa te ayuda a ser feliz

La ropa forma parte de nosotros, nos identifica y nos da felicidad.

Si te vistes bien cada día, si llevas un conjunto bonito y que te favorece, lo vas a transmitir.

Te vas a sentir más bien y va a subir tu autoestima, te va a dar SEGURIDAD.

Con esto, no quiero decirte que te pongas a comprar de todo como una loca. Se trata de que identifiques  con que prendas te sientes bien, qué colores te gustan y de que construyas  un armario de acuerdo con tu personalidad y con tu forma de vida.

Encontrar el equilibrio, deshaciéndonos de ropa que no llevamos y que nos ocupa espacio emocional y visual.

Tu armario

Es importante tener básicos y combinarlos con prendas nuevas de temporada que te refrescarán el armario y te alegrarán a ti.

Pienso, como Susie Faux, que las chaquetas son muy importantes. Te ayudan a acabar un look con estilo y a formalizarlo si te es necesario. Las puedes llevar en temporadas entretiempo y cuando hace más frío, debajo de gabardinas y abrigos.

Yo, personalmente, soy súper fan de las americanas. Y no tiene porque ser necesariamente clásica. Hay modelos para todos los gustos. Lo que es indiscutible es que una americana bonita va a subir tu look aunque vayas con vaqueros. Todas deberíamos tener por lo menos dos lisas y de tejidos de temporada, en colores, que combinen con nuestra ropa y alguna diferente, con rayas por ejemplo.

Estrenar prendas nuevas cada temporada es bonito y te ayuda a ser optimista. Sobre todo, si lo que compras sabes que te va a durar un tiempo.

La ropa forma parte indiscutible de tu imagen y si te cuidas, debes cuidar lo que llevas, porque todo habla de ti.

Por tanto, soy partidaria de una compra consciente e inteligente, que te ayude a sentirte bien y que combine con tu estilo. Pero no creo en el armario cápsula.

Y tú, ¿Qué piensas?

 Armario cápsula sí o no

Ver americana de rayas ->

 

 

 

 

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Los vestidos son para el verano

¡Los vestidos son para el verano!

Recuerdas aquella famosa frase de «las bicicletas son para el verano». Pues, a los vestidos les va genial.

Aunque, lo cierto es que los vestidos se llevan todo el año, en verano su uso se multiplica.

Porqué los vestidos son para el verano

·Llevar vestidos en verano te facilita arreglarte más rápido, sin pensar tanto y de forma más ligera.

·La mayoría de las marcas de ropa fabrican más vestidos en verano.  Tanto si te gusta la tendencia que se lleva como si no, siempre será más fácil encontrar uno con el que tú te sientas bien.

·Los vestidos no tienen edad. 

Los vestidos podemos llevarlos a todas las edades, desde pequeñitas hasta que nos hacemos mayores. El secreto es conocer tu cuerpo y tus gustos. Saber qué modelo te favorece más y con que tipo vestido TÚ te sentirás más cómoda.

Los vestidos cortos  los encontrarás de tirantes finos y anchos , de manga corta y de manga caída. Si eres de las que los prefieren un poco más largos, también verás vestidos midis. Este año se llevan también los vestidos largos, ideales si tienes venitas o te da vergüenza enseñar las rodillas. 

Sí, porque con el verano, también llegan los complejos, lo sé.

Hemos pasado el invierno escondiéndonos entre un montón de capas de jerséis y chaquetas. Eso se acabó. Puedes tardar menos días o más días pero acabarás vistiendo de verano.

Y,  cuanto antes encuentres tu vestido ideal, mejor para ti.

El tiempo de primavera te engaña. Los días frescos y con lluvia se alternan con los días de calor. Te parece que nunca llegará el calor y vas retrasando el arreglo de armario.

Pero el verano está a punto de aparecer. Y con él llegarán para muchos las tardes o noches de terraza o de chiringuito, los días de playa y las cenas de verano al aire libre.

Yo ya he empezado a preparar mis conjuntos de verano. Y tú, ¿estás preparada?

 Es tiempo de vestidos

Ver colección ->

 

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Tú también tienes estilo

Todas las mujeres tienen estilo

Tú también tienes estilo.

Todas las mujeres tenemos estilo, el que hemos aprendido, el que llevamos dentro y el que nos cuesta expresar.

Tu estilo está contigo, en tu forma de moverte, en tu forma de pensar y en tu forma de vivir.

A veces, vestirte  puede resultar difícil. Lo sé… todas conocemos las dudas delante del armario. Sin embargo, si te encuentras a ti misma, puedes conseguir que vestirte sea un acto de felicidad y de fuerza.

Mirarte el interior, averiguar quién eres en este momento de tu vida, qué es lo que realmente te gusta y va bien contigo, te aportará una herramienta indispensable para conocer tu estilo y vestirte fácilmente.

Si te sientes  identificada con lo que llevas, te sentirás tú misma. Entonces, caminarás más segura por tu vida.

Tu armario está lleno de respuestas a lo qué eres o a lo que has sido. Por eso, es tan importante que lo vacíes, lo analices, lo ordenes y lo llenes con las prendas que sean como tú eres en esta etapa de tu vida.

La nostalgia del pasado nos hace conservar prendas que nunca vamos a usar, que ocupan un espacio visual y nos hacen más difíciles las decisiones frente al armario.

No lo dudes, tu imagen eres tú, tu ropa es un reflejo de ti y cada día cuando sales a la calle vestida de una forma u otra estás dando pistas de quién eres y cómo eres.

Si fuésemos disfrazadas de alguien que no somos, no podríamos identificarnos ni pensar en nosotras mismas con confianza. Si interpretas un papel es mucho más fácil que lo interpretes creyéndolo, sin mentirte ni a ti, ni a los demás.

Conseguir tener un armario adecuado a nosotras es un proceso mucho más fácil si sabes quién eres.

Lo primero que has de hacer es conocer tus gustos, tu estilo de vida, tus necesidades y tu físico. Todas las personas son bonitas pero lo son más si conocen sus virtudes y sus debilidades y saben jugar con ellos.

Seguro que has cometido y cometerás errores en tu vestuario y en tu vida porque sin los errores no existirían los aciertos y si no nos equivocásemos  no aprenderíamos.

Te animo a que mires en tu interior, a que averigües cómo te sientes y cómo te gustaría vestirte. Visualizarte y pensar con que prendas te sientes bien es el principio para conseguirlo.

¡Empieza el camino de la transformación y siéntete bien!

¡Hasta pronto!

 

P.D Algunos de los enlaces te llevarán a artículos que escribí hace ya unos años para algún blog.

Mi visión ha ido madurando pero la esencia es la misma.

Podría interesarte Nuestra ropa y nosotros.

 

El estilo está en ti

 

 

 

 

 

 

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Lo que todo el mundo debería saber sobre las copias

Lo que todo el mundo debería saber sobre las copias es que nunca son iguales al original.

La calidad suele ser lo que más se resiente.

Lamentablemente, las copias están a la orden del día en el mundo de la moda.

Robar ideas es demasiado habitual.

Una cosa es ver una colección, una prenda o un diseño que te inspire para crear el tuyo propio. Y, otra diferente es intentar reproducir exactamente lo mismo que el diseñador original creó.

Existe la idea generalizada de que sólo las grandes marcas de low cost  copian  a los grandes diseñadores.

Pensamos que lo hacen para acercar la moda a todos los niveles, ya que lógicamente, no todo el mundo puede comprarse ropa, bolsos  o joyas del diseñador en cuestión. 

Lo que seguramente no imaginamos es que los pequeños diseñadores también sufren el robo de ideas.

Son diseñadores que se hacen su camino poco a poco  y que ofrecen un producto novedoso y diferente. 

Nuestra experiencia personal

Todos sabemos de que os hablo. 

En mi caso personal lo vivimos a diario con los vestidos convertibles.

Estos vestidos, diseñados ya hace más de diez años por la arquitecta y diseñadora barcelonesa  Mireia Solsona, son sin duda una nueva alternativa al vestido convencional de fiesta.

Se hacen artesanalmente en Barcelona. Para ello se utilizan unas telas de punto satinado muy bonitas y con cuerpo. Así conseguimos una buena caída y que no queden enganchados a la piel.

Sin embargo, viven sometidos a un constante desprestigio debido a múltiples y malísimas imitaciones, tanto en mono como en vestido, robando la idea original y haciendo que un amplio grupo del público asocie este tipo de prendas a lo que no son.

En cambio, cuando por ejemplo se imita un bolso y la marca ya es internacionalmente conocida  y de gran prestigio, el que lo compra tiene claro que está comprando una copia y que no tendrá la misma calidad. 

Buenas experiencias

Cada día tengo la oportunidad de enseñar el vestido convertible a muchas chicas. Se prueban los vestidos y experimentamos con múltiples formas de llevarlo. También añadimos complementos que lo convierten en un vestido de fiesta único y personalizado.

 Generalmente gusta mucho e incluso sorprende una vez puesto.

¡Claro que puede haber a quién no le guste! No somos todas iguales ni tenemos los mismos gustos.

 

Vestido de gala convertible ->

 

 

 

 

 

 

 

 

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