¡Vamos a hacer la maleta!

¡Vamos a hacer la maleta para irnos de vacaciones!

 Muchas estáis a punto de iros  y pensando qué vais a meter en la maleta.

¡Si pudiésemos nos lo llevaríamos TODO! porque nunca se sabe si te va a hacer falta. Pero los por si acaso no caben. Tanto si vas en avión o no, resulta absurdo cargar más de lo necesario.

Es mucho más cómodo y más seguro no tener que facturar. ¡el lío que es que te pierdan la maleta!

Yo procuro llevar siempre un par de conjuntos de ropa interior y un mini neceser en el bolso por si acaso.

Eso es algo que se aprende con los años, con la práctica y después de haberte quedado sin maleta. 

Tu sabes mejor que nadie lo que vas a necesitar y usar de verdad, sólo es cuestión de perder un poco de tiempo pensando.

Es muy importante que tengas en cuenta dónde vas. Es el primer paso para elegir porque no es lo mismo irse a la playa que ir de turismo por una ciudad o a la montaña.

El clima y la forma de vestir es diferente.

También es bueno pensar si tendrás lavadora o no, porque si vas a una casa o apartamento que te permite lavar, la cantidad también se puede reducir.

El número de días es otra de las claves, no es lo mismo una semana que quince días o un mes.

La lista básica

A partir de aquí haz una lista. 

Puedes hacerla en un papel, en las notas de tu móvil o crearla con una aplicación que te ayudará a tenerla siempre a mano, Evernote .

Las listas son útiles. Apunta las cosas básicas como documentos de identificación, tarjetas sanitarias, tarjetas de crédito, una etiqueta para tu equipaje, gafas de sol, un par de pañuelos para taparte un poco si hay refrigeración, un neceser con los imprescindibles (no valen todas las variantes de pintalabios, sombras y demás que nunca utilizas). No te olvides del cargador del móvil ni del adaptador eléctrico si viajas a un país con voltaje diferente. ¿El portátil o un libro electrónico?  Y unos cascos ¿Qué te parece?

Piensa si necesitas secador o plancha para el pelo.

O valora hacerte un super tratamiento de cabello que haga que te olvides de todos los aparatos durante un, dos, tres y hasta 6 meses. ¡Genial! No te olvides alguna goma o pinza de pelo.

Un chubasquero o un paraguas plegable, dependiendo de donde viajes. 

Y si tomas algún medicamento llévalo contigo, añade algún básico más como el analgésico y no tendrás que preocuparte. Pañuelos de papel, alcohol en gel y tiritas por ejemplo.

Además del bolso necesitarás un clutch que te sirva si vas a algún evento o una cena, un capazo o bolsa de playa y algún accesorio para lucir por la noche. 

El calzado piénsalo bien porque es muy fácil pasarse. Poco, cómodo, combinable y que realmente lleves. Lleva máximo tres pares.

y …¿Qué ropa me llevo?

Vayas donde vayas llévate al menos algún tipo de chaqueta  o cazadora porque puede refrescar por las noches. Un sombrero bonito, una pamela o una gorra también son útiles. 

Si vas a la playa o hay una piscina ¡no te olvides el biquini  o el bañador! y piensa en algún pareo, kaftán o lo que te guste llevar para cubrirte. Por supuesto, también alguna chancla bonita y una toalla de playa o mejor, una de microfibra que ocupan menos.

Añade algún vestido corto que te sirva para ir a comer o pasear. Un vestido midi o largo es ideal por si tienes alguna cena y además puedes aprovecharlo también para pasear.

 Los shorts son casi un imprescindible. Uno vaquero azul claro y uno blanco u otro en una tela que te vista más como un lino bonito. Los puedes combinar con camisetas lisas de tirantes o de manga corta  de algodón en dos colores diferentes, un par de tops, uno liso o con bordados y otro estampado.

 Elige algunas camisas o blusas de lino o algodón sencillas con algún detalle bordado que te darán el toque chic. 

 Yo añadiría alguna falda pareo midi o  un pantalón fresquito largo que puedes combinar con las prendas que hayas escogido para arriba. 

Evidentemente, no te olvides de la ropa interior para cada día y un camisón o pijama.

Esto es más que suficiente para pasar una semana entera y más días sin problema.

Según donde vayas necesitarás cambiar de tipo de pantalón o de camisetas, por ejemplo los  shorts por un pantalón tobillero, chino, o largo en negro, blanco, estampado y un vaquero. 

Si vas a estar más de una semana es imprescindible que puedas combinar cada prenda de abajo con dos o tres de arriba y que puedas intercambiarlas entre ellas. Así con pocas piezas tus posibilidades se multiplicarán.

Elige colores que combinen y te será muy fácil.

Ordenando la maleta

Es muy útil seguir algunos de los consejos de Marie Kondo  para empaquetar las cosas, como su método para enrollar los vaqueros, las camisetas y la ropa interior. Los vestidos, las americanas o chaquetas y los chino es mejor doblarlos.

Lo más pesado como unas bambas, si vas en avión es mejor llevarlo puesto. Y si no tienes ese problema, lo ideal es ponerlo en bolsas de tela para que no se te mezcle con la ropa y en el fondo de la maleta o en los huecos que van generándose al ir haciéndola. 

Ordena como a ti te sea más fácil, por tipo de ropa o por conjuntos y visualiza todo antes de meterlo en la maleta, por ejemplo poniéndolo encima de la cama.

No te olvides de que, en muchos casos, la ropa que ahora va limpia volverá sucia y llévate bolsas que queden bien cerradas para meter la sucia y que no se te mezcle con la limpia. 

Para organizar las cosas venden bolsas compresoras que permiten llevar la ropa sin abultar tanto o los packing cubes que son de diferentes tamaños. Puedes usar bolsas de tela o las típicas bolsas para congelar.

Ensaya, prueba, piensa opciones y si quieres escribe y cuéntanos cómo lo haces tú y que ideas diferentes tienes.

¡Feliz preparación!

 

Vía Unplash

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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La cara oscura de Instagram

 

Instagram es una red muy útil y que enseña muchas cosas bonitas. A muchos de nosotros nos ayuda cada día en nuestro trabajo y nos permite un alcance y una proximidad que antes no era posible.

Pero como todo en esta vida, tiene otras caras también. 

Nos hemos vuelto esclavos de la visión imaginaria, fantástica y maravillosa que se ve en los perfiles de algunos “instagramers”. La red está llena de momentos perfectos, de personas siempre guapas, triunfadoras que llevan una vida idílica sin ningún momento de bajón.

¿Te lo crees? A estas alturas ya sabemos todos que no todo es real. La gente enseña, lógicamente, lo más bonito. Y a veces, hay grandes sonrisas que esconden inmensos dolores.

La tecnología ha invadido nuestras vidas y avanzar es bueno.

El problema llega cuando pierdes el control  y ya no sabes quién eres ni dónde está tu vida. El tiempo se te escapa de perfil en perfil y te parece que no puedes hacer nada más. Si vives pendiente sólo de hacer fotos y colgarlas.

Entonces, quizás es tiempo de parar, hacer un reset e intentar reencontrarte. Buscarte a ti misma y encontrar el eje de tu vida es fundamental para sentirte bien. 

Cuando el ruido exterior es tan grande que ya no te oyes, es cuando algo no va bien, detente y valora si estás en el camino que quieres para ti.

Hoy conocemos muchos casos de personas que se perdieron en el mal uso de  Instagram.   Eran esclavas de la imagen que tenían que proyectar y de sus seguidores. Por un like lo daban todo.

Historias

Un ejemplo es la historia de Greta, la protagonista de  “Mi nombre es Greta Godoy”, escrito por la periodista Berta Bernard Cifuentes. El libro narra la experiencia de una chica joven que llega a ser una famosa instagramer, casi por casualidad.

Empieza a trabajar para las marcas y al principio es todo muy idílico. Fotos, fiestas y famosos. La engañan  y va perdiendo su propia vida detrás de la captura de cada instantánea.

Poco a poco, se da cuenta de que ya no sabe cuál es la realidad. Los momentos falsos y felices de las fotos o la vida que ya casi  no tiene.

A través de Greta descubrimos  como la adición a los likes y a los seguidores puede afectar a tu vida cotidiana y a tu cabeza.

Otro caso conocido es el de  la ex modelo de Barcelona, Elka Mocker.

Elka llegó a un punto en su vida en que se sintió perdida e inició un proceso de evolución y un cambio radical en su vida. Se fue a vivir a Menorca y empezó a cocinar y a escribir su blog  “Lala Kitchen. Ama. Come. Vive. Brilla” 

Son ejemplos de personas que tras un tiempo perdidas se han recuperado. Y, cada una a su manera y a su estilo, han encontrado el centro de su vida.

Historias de vidas que nos llevan a reflexionar sobre el uso que hacemos de la tecnología hoy en día.

La vida no es lo que vemos en el móvil, eso son sólo pequeños trozos de vidas, en su mayoría estudiadas para parecer ideales.

Pero en la vida, hay cosas malas y buenas, momentos de risas y de lágrimas. Y deberíamos ser capaces de vivir cada acontecimiento de nuestras vidas sin perdérnoslo detrás de una cámara.

Y tú …¿Qué opinas?

Vía Unplash

 

P.D Por si quieres conocerlo, te dejo el enlace al blog “Lala Kitchen. Ama. Come. Vive. Brilla” 

www.lalakitchen.com

 

 

 

 

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El fondo de armario ideal

El fondo de armario ideal es diferente para cada una de nosotras.

Lo primero y necesario para poder crear un buen fondo de armario es, como te he explicado tantas veces, tener un armario arreglado y despejado. Si tienes un espacio visual ordenado te va a ser más fácil.

Hay prendas que consideramos básicas y que deberían estar en cualquier buen fondo de armario. Han de ser prendas que no pasen de moda fácilmente.

Serán la base a la cual hay que ir añadiéndole las piezas de cada estación. Las que marcarán la tendencia.

Para crear TU fondo de armario debes tener en cuenta cuál es tu tipo de vida, tu estilo, la tipología de tu cuerpo y tus gustos.

Lo ideal es que sean prendas en  colores neutros que se puedan combinar bien con toda la ropa. Así el «no tengo nada que ponerme» desaparecerá de tu vida. Siempre tendrás recursos.

Calculando prendas

Hay dos maneras de calcular cuántas prendas son necesarias para construir un fondo de armario realmente útil.

La primera es una fórmula matemática. No te miento, aunque suene a risa, es así.

  1. Se considera que debemos tener tantas prendas como el resultado de dividir las horas que trabajamos por 2.

Por ejemplo

40:2 = 20 prendas básicas.

Aún y así, si tienes una jornada laboral reducida o no trabajas fuera de casa, te será casi imposible vestirte con un mínimo de 10 de prendas básicas.

  1. La segunda fórmula consiste en tener 3 partes de arriba por cada parte de abajo.

 Prendas básicas

Sin embargo, para el fondo de armario no hacen falta muchas fórmulas, lo que sí necesitas es buen criterio eligiendo las prendas.

El fondo de armario ideal es diferente para cada una pero hay básicos que son imprescindibles para todas

1. 2 blazers, americanas o chaquetas. El blazer es la prenda indiscutible. Lleva cualquier look a otra dimensión. Es más formal que un cárdigan o cazadora y más ligero que un abrigo. Encontrarás blazers de todo tipo de colores, largos y texturas.

No hay escusas para no tener uno.

¿De qué tipo han de ser el resto de chaquetas?

Esa elección la has de hacer tú, en función de tu estilo.  Deben ser piezas muy versátiles y fáciles de combinar. Así, el color cuanto más básico mejor. Puede ser negro, gris, beige, azul marino.

Buenas opciones son una cazadora vaquera, un cárdigan o una cazadora de cuero negra o marrón con el mínimo de adornos.

Fotos vía Pinterest

    

      2. 2 pantalones y unos jeans básicos.

Un modelo de jeans que te favorezca según tu silueta y liso. Sin ser extremadamente skiny, en azul marino, sin roturas ni elementos de más.

 

 

 

 

Unos pantalones negros que te favorezcan. Yo te recomendaría tipo “chino” o «sastre» porque son ideales para llevar tanto si vistes más  arreglada como «casual«. Si encuentras un modelo que te va bien, sé fiel.

Otro pantalón, blanco o beige en verano y por ejemplo gris en invierno.

3. 3 camisas o blusas.

Una camisa blanca clásica y una blusa blanca son el comodín total. Una podría ser de algodón y la otra de alguna viscosa o seda. Una tercera en un color liso que combine con tu estilo y que le vaya bien al tono de tu piel.

Vía Pinterest

 

 

 

 

 

 

 

 

4. 3 tops lenceros o de algodón en negro, blanco y otro que tu elijas.

Cuanto más bonitos, más te los pondrás, porque te serán útiles como prenda interior o como blusa con una chaqueta encima.

5. 4 camisetas básicas con la forma que te favorezca más. Elige entre escote de pico o cuello redondo. Los colores ideales son el  blanco, negro, gris y una a rayas marineras.

El mejor consejo que te puedo dar es que sean de calidad para que tengan un patrón y un acabado bonito. Es un básico que te puede ir bien con todo y con el que puedes quedar bien en todas las situaciones.

También es preferible manga corta porque las podrás combinar bien en entretiempo, en verano y en invierno con otras prendas encima.

6. Un vestido negro en invierno y uno blanco en verano. Apuesta por modelos que te sienten bien según tu tipología y ni muy largos ni muy cortos. Los cruzados suelen ser bastante infalibles.

Vía Pinterest

7. Añade  una falda lápiz gris o negra. Siempre se llevan y es un recurso más.

8. Una gabardina y un abrigo.

El abrigo ideal para que sobreviva al paso del tiempo es el de corte masculino en negro o en color camel. La gabardina es un básico en entretiempo y la perfecta es el modelo de «Burberry» en camel. Sin embargo, también puedes optar con modelos sin cinturón en camel o azul marino por ejemplo.

 Estos modelos combinan con todo tipo de looks, tanto si vistes informal como si tienes que ir arreglada.

 9. Un par de jerséis de punto, versátiles, en colores neutros y de buena calidad son un imprescindibles.

Lo que llevas en el interior es importante.

A veces no le damos la importancia que realmente merece a la ropa interior. Y es básica para que el conjunto que lleves te quede bien. 

Elegir el color adecuado de ropa interior según cómo vas vestida y la forma por ejemplo del sujetador, es importantísimo para llevar el conjunto perfecto.

Más allá de la ropa

Más allá de la ropa necesitaremos zapatos y bolsos.

Si puedes tener pocos zapatos, no deben faltarte unos stilettos cómodos, un botín, unas bambas blancas y unas bailarinas, preferentemente con un poco de punta.

Y por supuesto bolsos.

Es bueno tener por lo menos dos. Uno de tamaño mediano que te sirva de comodín si viajas, para trabajar y para el día a día. Y uno pequeño como una bandolera en color camel o negro.

Si sólo ha de ser uno, la mejor apuesta sería la bandolera y sobre todo bastante lisa. De esta manera te servirá cada día y en ocasiones especiales.

Con estas prendas te habrías construido la base de tu armario, el fondo. Siempre te recomiendo que sean prendas de las que se llevan siempre, colores que permanecen temporada tras temporada.

El objetivo es que te sean útiles varias temporadas y sólo tengas que añadir las prendas de tendencia con las que formarás tu vestuario.

Resumiendo

A veces la elección del fondo de armario es complicada.

Yo creo que debes encontrar aquellas prendas que según tu cuerpo y tu estilo te quedan bien y te sientes cómoda. Si encuentras un patrón que te vaya muy bien, no hagas experimentos y consérvalo porque te ayudará a sentirte segura.

Piensa que ahora estamos hablando de la base con la que podrás formar los conjuntos para ir vestida cada día. Luego, has de completar con algunas prendas más de temporada y con  complementos.

Si no completas cada temporada no te divertirás ni te sentirás bien. Vestirte cada día se convertiría en algo  triste, monótono y aburrido.

La alegría y la variedad la conseguiremos con unas cuantas prendas nuevas cada temporada, que serán las que le den el toque final y actual a tu conjunto.

El fondo de armario ideal
Viía Pinterest

 P.D Y no olvides que una primera impresión dura tan sólo 7 segundos.

¿Te atreves a desafiarla?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El armario cápsula

Armario cápsula

El armario cápsula se ha ido poniendo de moda  estos últimos años. Es una corriente contra la proliferación del “low cost”.

Las grandes cadenas invitan a comprar desmedidamente y vamos llenando el armario de prendas que ni siquiera hemos utilizado. Con la contradicción de que si no compras bien, acabas gastando más.

 ¿Qué es un armario Cápsula?

El término lo acuño Susie Faux. Esta británica marcó el punto de inflexión en la manera de vestir de muchas mujeres. En 1973 abrió “Wardrobe” (armario) una boutique en la que se apostaba por una moda un poco más clásica, de más calidad y con prendas que pudieran alargarse en el tiempo, temporada tras temporada.

La clave está en combinar tu ropa de tal manera que sólo con 30 prendas te vistas todo el año. Vestir prendas más clásicas y combinarlas entre sí. Y si compras algo, tirar algo de lo que tienes.

Para Susie Faux, la chaqueta es la prenda más importante y en la que tienes que fijarte más y no meter la pata.

Igual que hay detractores, también hay muchos defensores de esta fórmula.

Una de ellas es Marie Kondo. La japonesa se unió, sin dudarlo, a esta teoría. Ella cree que un armario desordenado y colapsado de ropa indica que la persona interiormente se siente  de la misma manera.

Marie te invita a reflexionar sobre cada prenda a través de la felicidad. Quiere que te preguntes si por ejemplo este jersey te hace feliz o no.

Aquí podríamos iniciar un nuevo debate. Porque ¿Y si cada prenda te hace feliz? Esto también puede crear problemas de acumulación.

Como todo, sin llevarlo al extremo, tiene su punto positivo.

Armario cápsula ¿Sí o no?

Sinceramente pienso que  la idea inicial del armario cápsula es buena. Pero, a la vez, muy aburrida.

Tampoco es del todo aplicable a nuestro clima mediterráneo. Aquí hay épocas en que hace mucho calor y otras en que hace frío. Por lo tanto, muchas de nuestras prendas son incompatibles en todas las estaciones.

Es más fácil comprar con conciencia si sabes lo que vas a necesitar, a usar y lo que va bien contigo. Así podrás crear un armario inteligente para cada época del año.

 No es necesario llegar al extremo del armario cápsula. 

 La ropa te ayuda a ser feliz

La ropa forma parte de nosotros, nos identifica y nos da felicidad.

Si te vistes bien cada día, si llevas un conjunto bonito y que te favorece, lo vas a transmitir.

Te vas a sentir más bien y va a subir tu autoestima, te va a dar SEGURIDAD.

Con esto, no quiero decirte que te pongas a comprar de todo como una loca. Se trata de que identifiques  con que prendas te sientes bien, qué colores te gustan y de que construyas  un armario de acuerdo con tu personalidad y con tu forma de vida.

Encontrar el equilibrio, deshaciéndonos de ropa que no llevamos y que nos ocupa espacio emocional y visual.

Tu armario

Es importante tener básicos y combinarlos con prendas nuevas de temporada que te refrescarán el armario y te alegrarán a ti.

Pienso, como Susie Faux, que las chaquetas son muy importantes. Te ayudan a acabar un look con estilo y a formalizarlo si te es necesario. Las puedes llevar en temporadas entretiempo y cuando hace más frío, debajo de gabardinas y abrigos.

Yo, personalmente, soy súper fan de las americanas. Y no tiene porque ser necesariamente clásica. Hay modelos para todos los gustos. Lo que es indiscutible es que una americana bonita va a subir tu look aunque vayas con vaqueros. Todas deberíamos tener por lo menos dos lisas y de tejidos de temporada, en colores, que combinen con nuestra ropa y alguna diferente, con rayas por ejemplo.

Estrenar prendas nuevas cada temporada es bonito y te ayuda a ser optimista. Sobre todo, si lo que compras sabes que te va a durar un tiempo.

La ropa forma parte indiscutible de tu imagen y si te cuidas, debes cuidar lo que llevas, porque todo habla de ti.

Por tanto, soy partidaria de una compra consciente e inteligente, que te ayude a sentirte bien y que combine con tu estilo. Pero no creo en el armario cápsula.

Y tú, ¿Qué piensas?

 Armario cápsula sí o no

Ver americana de rayas ->

 

 

 

 

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